Sin duda conocemos más de la superficie lunar que del fondo oceánico,
y cada año se descubren nuevas y sorprendentes criaturas habitando estos
reinos, ajenos y olvidados por la mano del hombre.
Si has visto películas que se desarrollan en el mar, sabrás
que bajo la superficie del océano hay todo un “ejercito” de misteriosas
criaturas que nunca, jamás, te gustaría ver cerca. Algunos de estos “seres
acuáticos” han podido ser identificados por la ciencia, pero en otros no se
sabe nada de ellos, solamente se conocen gracias a las leyendas y antiguas
historias de marineros que aseguraron haberse encontrado cara a cara con lo
imposible.
Aunque parezca increíble, en la actualidad están apareciendo
todo tipo de extrañas criaturas en nuestras playas, evidencias que demuestran
la existencia de misteriosas criaturas en nuestros océanos.
Y ahora tenemos la
primera noticia del 2016 sobre este tipo de criaturas. Un “pez extraterrestre”
en una pequeña isla del Caribe ha dejado a los expertos desconcertados,
mientras intentan determinar su especie.
El pez mutante de Carriacou
Un extraño pez mutante con increíbles pies humanos, escamas,
una “nariz humana”, y lo que parecen alas, ha sido descubierto en Carriacou,
una isla dependiente de Granada situada en el mar Caribe. Los pescadores se
quedaron sorprendidos y asustado al ver a la criatura, sin poder explicar de
qué especie procedía.
Según el periódico local The Grenada Informer, el pescador
Hope McLawrence se quedó sin palabras cuando capturó a la criatura, y le llamó
la atención algunas características inquietantemente similares a la humana.
Según McLawrence, la criatura marina tiene dos pies con cinco dedos cada uno,
sin aletas visibles (aunque probablemente tenga alas), una especie de columna por
toda la espalda, y una nariz parecida a la humana perfectamente formada por
encima de su boca.
McLawrence, que tiene más de cincuenta años de experiencia
en la industria pesquera, dijo que, por el aspecto de la criatura, no sabe
nadar, pero aparentemente camina en el fondo marino.
“Todo aquel que lo vio dijo tener miedo y pensé que parecía
sacada de una película de terror o de ciencia ficción”, dijo McLawrence. “Nunca
he pescado nada como esto. Las alas y la cola son muy extrañas. Esto me ha
sorprendido en gran medida ya que nunca pensé que una criatura como ésta
existiera, y mucho menos en el puerto de aguas tranquilas y poco profundas.
Esto es como un misterio y da miedo de verdad.”
Después de su descubrimiento, una multitud de personas se
reunieron para ver la criatura con cierta incredulidad. Algunos testigos
dijeron que estaban muy asustados y otros aseguraron que nunca habían visto
nada parecido en todos sus años como pescadores.
Pero no tardo mucho tiempo en difundirse ciertos rumores
relacionados con la llegada de la primera señal del Apocalipsis (la destrucción
final del mundo tal como lo conocemos descrito en el libro bíblico del
Apocalipsis), o con un experimento genético que salió mal, una invasión
extraterrestre, e incluso que podría ser una entidad demoníaca en el Caribe.
Por su parte, los conspiranoicos creen que esta criatura podría formar parte de un experimento mundial organizado por la comunidad científica para modificar genéticamente a los seres humanos en la preparación para el calentamiento global, en el caso de un aumento brusco de los niveles del mar.
Sin embargo, dejando aparte las teorías conspirativas,
después de que la imagen se convirtiera en todo un fenómeno viral en Internet,
algunas personas sugirieron que tal vez podría tratarse de un pez sapo
(Batrachoididae), que tienen una gran cabeza, una gran boca y dos aletas
dorsales con fuertes espinas. Al parecer estos peces se alimentan de los
invertebrados y peces del fondo marino, preferentemente moluscos y crustáceos.
Pero la verdad, es que resulta extraños que los investigadores no hayan sido
capaces de identificar esta criatura.
En cuanto a la naturaleza del pez, bueno, no la conocemos.
Podría ser una especie desconocida o una mutación extraña de los peses abisales
que ya hemos visto: por su forma, es claro que no nada sino que se desplaza por
el fondo marino. Lamentablemente, esto es todo lo que sabemos… por ahora.

